viernes, 19 de noviembre de 2010

Muerte de Paco Marsó.



Paco Marsó, de 63 años se encontraba en Málaga visitando a su hija mayor cuando fue víctima de un derrame cerebral que le dejó en estado crítico, como ya informó Hechos de Hoy. Fuentes del hospital Carlos Haya se negaron a dar más detalles del fallecimiento. Junto a él se encontraban también los dos hijos que tuvo con la actriz Concha Velasco, con la que estuvo casado desde 1977 a 2005. La actriz se encontraba de vuelta en Madrid por sus compromisos profesionales en el teatro.

Su nombre auténtico era el de Francisco Martínez, fue actor durante una pequeña etapa, pero sobre todo un productor de teatro muy ligado a la carrera de Concha Velasco. Conoció a la actriz en el montaje Las arrecogías del beaterio de Santa María Egipciaca, obra de Pepe Martín Recuerda y dirección de Adolfo Marsillach y desde entonces fue su productor.

La pareja llegó a fundar una editorial, Marsó-Velasco, de libros teatrales y escritos por actores. En los últimos años, la vida sentimental de Marsó sustituyó a la profesional en muchos medios tras su divorcio de Concha Velasco. En el hospital, la actriz declaró "El recuerdo que me queda es el del hombre al que amé tanto".

CARLA DUVAL -facillimiento 31 octubre 2010.


BIOGRAFIA HASTA EL DÍA ANTERIOR DE SU MUERTE:

Fue discreta hasta en la hora de su muerte. Por eso el fallecimiento de Carla Duval (1964) ha cogido a la mayoría de la gente por sorpresa, sin previo aviso, sin acabar de creerse que Carla ya no está. Murió la noche del sábado junto a su hermana Norma en el hospital La Paz donde encontró el descanso a una larga lucha que la tenía en batalla desde el año 2007 cuando le diagnosticaron un cáncer de útero. Las sesiones de radioterapia y quimioterapia la apartaron de todo pero sólo consiguieron darle un respiro. Madre de un chico de 21 años y dos gemelas de once, las niñas fruto de su matrimonio con Santiago Paredes del que se divorció más tarde, Carla siempre confió en vencer ese obstáculo y recuperar su faceta como artista. Por eso no dudó en sumarse al elenco de actrices que protagoniza la obra “Brujas” donde compartió cartel con Juncal Rivero, Lara Dibildos, Arancha del Sol y Cristina Goyanes. “Carla fue feliz, por fin volvía a trabajar y nunca puso pegas a nada. Jamás se quejó, como tampoco nunca habló de su enfermedad. Es más, lo tuvo todo oculto porque por nada del mundo quería dejar la obra. Fue este verano cuando a la vista de lo débil que estaba Norma y Enrique Cornejo decidieron que tenía que descansar, no podía seguir”, declara su gran amiga Mamen Díez quien, al igual que Cornejo, no se han separado de Carla durante estos últimos meses. La última vez que la entrevisté para “Hoy Corazón” la encontré radiante por lo que estaba viviendo pero con una mirada que había perdido mucho del brillo de aquella Carla que en los años 80 se fue con su hermana a París para vivir “los años más locos y divertidos de mi vida”. Por entonces Norma triunfaba como supervedette en el Folies Bergere y Carla apuntaba maneras también. Siempre fue consciente que el éxito de Norma iba a hacer más complicado que brillara por sí misma. Pero tampoco le importó. Compaginó sus sueños en el escenario con su pasión por la pintura y de ahí las exposiciones que realizó con sus cuadros, como los retratos que hizo de los caballos, uno de los temas más recurrentes de su obra. Estos últimos meses han sido especialmente duros para las hermanas Duval. Norma aparcó todos sus proyectos profesionales para dedicarse por entero a Carla y juntas estuvieron en una clínica alemana intentando que recuperara sus fuerzas. Nunca tiró la toalla y por eso a sus compañeras de “Brujas” les prometía que volvería a sumarse a la obra en noviembre, cuando fueran a actuar a Valencia. Por el bien de sus hijas “dos niñas muy alegres”, como me confesó en su día, nunca quiso publicitar su enfermedad ni proyectar una imagen de mujer débil. “También estoy muy orgullosa de mi hijo, ya tiene 20 años y es un chico muy responsable y un apoyo fundamental para mí”, confesaba hace pocos meses.